Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 9

El Precio del Apuro

Cambiar lo Eterno

Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.
GÉNESIS 25:34 · RVR1960

Cuando Jesús enseñó a la gente a orar, no empezó con un pedido. Empezó con una relación: "Padre nuestro que estás en los cielos." Todo lo demás en la oración — el reino, que se haga su voluntad — viene después de esa palabra, no antes.

Ese orden importa. Si orar fuera principalmente sobre conseguir cosas de Dios, sería de esperar que el pedido viniera primero. En cambio, Jesús pone la relación al principio, como si el punto de la oración no fuera principalmente arrancar una respuesta, sino realmente dirigirse a alguien — alguien a quien llama Padre, no dueño, juez ni gerente distante.

Tal vez "Padre" es una palabra cargada para ti, para bien o para mal, según tu propia historia. De cualquier forma, vale la pena notar que esa fue la palabra que Jesús eligió para abrir la oración más famosa jamás enseñada. Sea lo que sea la oración, él parece estar diciendo que empieza siendo conocido, no solo siendo escuchado.

Si la palabra "Padre" te trae sentimientos complicados, tal vez valga la pena explorar qué quiso decir Jesús realmente con ella antes de descartarla.

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.