Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 58

Maldito en el Madero

Maldito en el Madero

no dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.
DEUTERONOMIO 21:23 · RVR1960

No dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero... porque maldito por Dios es el colgado. Es un estatuto duro y directo — una regla sobre cómo manejar un cadáver, envuelta en una afirmación incómoda sobre lo que significa morir de esa manera. No es un versículo hecho para sentirse cómodo.

Lo que hace que valga la pena detenerse en él es dónde reaparece después. Pablo, escribiendo sobre la cruz siglos más tarde, cita exactamente esta línea para describir lo que Jesús asumió — maldito, en el sentido específico que definía esta ley antigua. No una metáfora forzada, sino una conexión directa a una categoría que ya existía.

Este es un territorio incómodo, y es justo sentir ese peso en lugar de pasarlo de largo. Pero la afirmación detrás merece tomarse en serio: que una maldición tan antigua y tan específica fue, según el Nuevo Testamento, absorbida deliberadamente en vez de evitada.

Si esa maldición antigua realmente fue asumida de forma deliberada en lugar de evitada, ¿qué significaría eso realmente para el peso que cargas?

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.