¡Ha perecido la gloria de Israel sobre tus alturas! ¡Cómo han caído los valientes!
"Cómo han caído los valientes" es una de esas frases tan citadas que es fácil olvidar de dónde viene: David, de duelo, por la muerte de Saúl — el mismo hombre que pasó años intentando matarlo.
Eso es lo que hace tan inesperado este lamento. David no está celebrando la eliminación de una amenaza. Está sufriendo una pérdida real, complicada y mezclada tal como es, sin fingir que la relación fue sencilla. El duelo, aquí, no está reservado solo para quienes fueron buenos contigo.
Quizás hayas perdido a alguien, o algo, cuyo final te deja sentimientos complicados — alivio y tristeza entrelazados, sin que uno anule al otro. Este versículo no te pide resolver eso de forma ordenada. Solo te da permiso para decir que los valientes han caído, y decirlo en serio, aun cuando tu historia con ellos no haya sido nada sencilla.
¿Hay alguna pérdida en tu vida que nunca te has permitido llorar porque la relación era demasiado complicada?
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.