Jehová será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia.
"Refugio" es una palabra extraña para describir consuelo. No es suave. No es acogedora. Es un muro lo bastante grueso para que lo que intenta alcanzarte no lo logre. Esa es la imagen que este versículo elige para los oprimidos — no un rescate a distancia, sino un lugar donde plantar los pies.
Quizás "oprimido" te parezca una palabra demasiado fuerte para tu situación, o quizás sea exactamente la correcta. De cualquier forma, el versículo no es solo para quienes viven un peligro dramático. Es para cualquiera que haya estado del lado perdedor de algo — un sistema, una persona, una circunstancia — y haya necesitado un suelo firme donde afirmarse.
No necesitas confiar todavía en este Dios para notar lo que se afirma aquí: que él toma partido por quienes están siendo aplastados, no por quienes aplastan. Eso vale la pena considerarlo, seas quien seas.
¿Dónde en tu vida necesitarías algo lo bastante firme como para sostenerte de verdad?
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.