Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 174

Sed de Dios

Sed del Alma

Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
SALMOS 42:1 · RVR1960

Un ciervo jadeando por agua no está adornando su sed. No elige querer agua como un pasatiempo — es un animal cuyo cuerpo fallará sin ella. Esa es la intensidad que este versículo toma prestada para describir el anhelo por Dios: "así clama por ti, oh Dios, el alma mía."

La mayoría no hablamos del anhelo espiritual en un lenguaje tan crudo. Preferimos llamarlo curiosidad, o una etapa, o algo que resolveremos más adelante. Este versículo sugiere que puede parecerse más a una necesidad real — no un interés intelectual, sino algo más cercano a la sed.

Si alguna vez sentiste un dolor que no supiste nombrar bien — no exactamente tristeza, no solo cansancio, algo más como un vacío con una dirección — este versículo no intenta explicar ese dolor. Solo dice: está bien que sea exactamente lo que parece.

¿Y si ese dolor sin nombre que cargas fuera en realidad sed, y hubiera algo real para beber?

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.