Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 256

Puesto de Guardia

Voz del Atalaya

Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte.
EZEQUIEL 3:17 · RVR1960

El trabajo de un centinela es completamente incómodo. Se queda parado en un lugar aburrido, mirando el horizonte, y su única función real es hablar cuando algo se acerca — no hacer desaparecer el peligro, solo asegurarse de que la gente lo sepa a tiempo para hacer algo al respecto.

Dios le da ese trabajo a Ezequiel aquí, y vale la pena notar lo que no incluye. No se le pide que garantice que la gente va a escuchar, ni que controle lo que pase después de advertir. Se le pide que oiga la palabra y la transmita. La responsabilidad de lo que la gente haga con ella es de ellos.

La mayoría cargamos alguna versión de esto — una verdad que conocemos sobre alguien que nos importa, una advertencia que podríamos dar y no hemos dado. Este versículo no promete que la advertencia será bien recibida. Solo deja claro que quedarse callado no es, en realidad, la opción segura y neutral que parece ser.

¿Qué advertencia sigues guardando, esperando una garantía de que será bien recibida?

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.