Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 56

Abre la Mano

Abre la Mano

Porque no faltarán menesterosos en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra.
DEUTERONOMIO 15:11 · RVR1960

Porque no faltarán menesterosos en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra. Esa primera frase suena casi a resignación — la pobreza no va a desaparecer. Pero en vez de usar eso como excusa para encogerse de hombros, el mandato que sigue es lo opuesto: porque este problema nunca se resuelve del todo, mantén la mano abierta de todos modos.

Es una lógica distinta a la que la mayoría seguimos. Solemos dar cuando parece manejable, cuando la necesidad parece solucionable, cuando nuestro esfuerzo parece que va a arreglar algo de una vez por todas. Este versículo asume lo contrario — que la necesidad es permanente y continua, y la generosidad debería ser permanente y continua también, no una solución de una sola vez.

Vale la pena notar cuán específica es la instrucción: abre bien tu mano. No a regañadientes, no solo las sobras. Una mano bien abierta, dirigida a personas que seguirán necesitándola, indefinidamente.

¿Cómo sería mantener tu mano abierta ante una necesidad que nunca se resuelve del todo, en lugar de esperar una solución definitiva?

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.