Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre.
Plenitud de gozo es una promesa extraña de hacerle a alguien, porque la mayoría hemos aprendido a esperar el gozo en dosis pequeñas — un buen fin de semana, una victoria en el trabajo, un momento que ya se disolvió el martes. Este versículo afirma algo más grande: no momentos buenos y dispersos, sino un gozo verdaderamente pleno, ubicado específicamente "en tu presencia".
Nota lo que no dice. No dice que el camino de la vida sea obvio, ni que sea fácil de encontrar. Dice que Dios lo da a conocer — es decir, no se espera que ya lo tengas resuelto. Encontrar el camino es parte de lo prometido, no un requisito previo.
Si tu experiencia de gozo hasta ahora ha sido delgada y ocasional, este versículo no te está juzgando por eso. Está nombrando algo que quizás ya sospechas: que el gozo que has probado podría ser solo un indicio de algo mayor, no el techo.
¿Y si el gozo que has sentido hasta ahora fuera solo una muestra, y no la cantidad completa?
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.