Jehová me poseía en el principio, Ya de antiguo, antes de sus obras.
Este versículo es lo bastante extraño como para valer la pena solo quedarse con la imagen antes de analizarla: la sabiduría, personificada, hablando en primera persona, afirmando haber existido antes de la propia creación — poseída en el principio del camino de Dios, ya de antiguo, antes de sus obras. No un concepto inventado después para explicar el mundo. Presente desde el mismísimo inicio.
¿Cuál es el propósito de imaginar la sabiduría así, como algo antiguo y casi vivo? Tal vez sea para contradecir la idea de que la sabiduría es solo experiencia de vida acumulada, algo que ganas más conforme envejeces y te equivocas. Este pasaje sugiere que es más antigua y más profunda que eso — incorporada en la estructura de las cosas antes de que existiera nada de qué aprender.
Si la sabiduría siempre te ha parecido algo que debes acumular a base de prueba y error, este versículo ofrece una imagen distinta: algo que puedes buscar ahora, no algo que solo se gana más adelante.
Si la sabiduría siempre te pareció algo que solo el tiempo y los errores podían darte, esta imagen antigua de ella quizás merezca una segunda mirada.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.