Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 222

Gobierno en el Hombro

Un Hijo Nos Es Dado

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
ISAÍAS 9:6 · RVR1960

Un niño, nacido en un mundo ocupado y ansioso, recibe títulos que suenan casi absurdos para un bebé: Consejero Admirable, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Isaías no escribía un sentimiento de tarjeta de felicitación. Escribía para gente que había visto su nación aplastada, prometiendo que quien lo arreglaría no vendría como un general ni como un sistema, sino como un bebé.

Ese desajuste es justamente el punto. El poder que se anuncia con ejércitos es fácil de reconocer y fácil de temer. El poder que aparece pequeño, vulnerable, nacido dentro del desorden en lugar de descender a arreglarlo desde una distancia segura — eso es un tipo de autoridad completamente distinto, uno que hay que confiar, no solo obedecer.

Si la idea de Dios te parece distante o abstracta, este versículo insiste en lo contrario: sea lo que sea la autoridad máxima, llegó primero como algo que de verdad podías sostener en brazos.

Si un poder que llega pequeño y vulnerable parece más confiable que uno que llega con ejércitos, este niño merece una mirada más atenta.

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.