Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 268

Todo Vivirá

El Río Que Sana

Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río.
EZEQUIEL 47:9 · RVR1960

Ezequiel observa un hilo de agua saliendo bajo el umbral del templo, y para cuando lo ha medido unas cuantas veces, ya se ha convertido en un río demasiado profundo para cruzar. Eso solo ya sería una imagen impactante. Pero luego llega el detalle que la vuelve inolvidable: dondequiera que este río toca, el agua muerta se vuelve dulce, y la vida aparece donde antes nada podía sobrevivir.

La imagen original habla de una restauración a escala nacional — una tierra devastada volviendo a la vida. Pero los ríos no piden permiso a lo que encuentran. Simplemente lo transforman, dondequiera que lleguen.

Vale la pena preguntarse qué parte de tu propia vida se parece al mar que describe Ezequiel — salobre, incapaz de sostener mucho, dado por caso perdido. Este versículo no promete una solución a través del esfuerzo o la fuerza de voluntad. Describe algo que llega desde afuera de un lugar y simplemente lo vuelve habitable otra vez, solo con alcanzarlo.

Si alguna parte de tu vida se siente más allá de toda salvación, vale la pena dejar que esta imagen del río la alcance.

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.