Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
"Nadie tiene mayor amor que este" plantea una comparación, y luego Jesús especifica exactamente qué gana: alguien que entrega su vida por sus amigos. No por gente que nunca le haría daño. No por los impresionantes o merecedores. Por amigos — personas comunes, con fallas, que él había elegido para caminar junto, algunos de los cuales lo abandonarían pocas horas después de escuchar esto.
Esta frase está en medio de un largo discurso de despedida, dicha justo antes de que sucediera realmente, no después, como si necesitara que ellos entendieran lo que venía mientras aún había tiempo para que eso significara algo.
Si has medido el amor principalmente por sentimientos cálidos o gestos convenientes, este versículo reajusta la escala por completo. Mide el amor por lo que le cuesta a quien lo da, y nombra el costo más alto que existe. Si esa es la definición, vale la pena preguntarte qué significaría ser de verdad uno de los amigos para quienes esto fue escrito.
Si el amor ha significado principalmente gestos convenientes para ti, este versículo lo mide por el costo — ¿dónde te encuentras realmente en esa medida?
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.