Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 38

Reposo del Señor

Descanso Sagrado

Seis días se trabajará, mas el séptimo día será de reposo, santa convocación; ningún trabajo haréis; día de reposo es de Jehová en dondequiera que habitéis.
LEVÍTICO 23:3 · RVR1960

Seis días de trabajo, un día de detención deliberada — no porque el trabajo estuviera terminado, sino porque el descanso era ordenado sin importar si lo estaba. Es una instrucción extraña en cualquier época que mide el valor por lo que se produce, pero es especialmente extraña viniendo del mismo Dios que acababa de sacar a este pueblo del trabajo esclavo sin un solo día libre.

El momento importa. Un pueblo al que nunca se le había permitido detenerse recibe de pronto la instrucción de detenerse, a propósito, como cuestión de ley, no de preferencia. El descanso no era una recompensa por terminar. Estaba incorporado en el ritmo de la semana, hubiera terminado la cosecha o no, estuviera resuelta la lista de tareas o no.

Si tu valor se ha ido atando en silencio a cuánto produces, cuánto terminas, cuán poco te permites pausar, este antiguo mandamiento empuja con fuerza contra eso. Sugiere que descansar no es fallar en seguir trabajando. Es un recordatorio semanal de que nunca fuiste definido por tu productividad, para empezar.

¿Qué significaría de verdad detenerte un día, a propósito, antes de que el trabajo esté terminado — no como fracaso, sino como recordatorio de tu valor?

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.