Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 259

Vive, Te Dije

¡Vive!

Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: ¡Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ¡Vive!
EZEQUIEL 16:6 · RVR1960

La imagen detrás de esta línea es deliberadamente incómoda — un bebé abandonado, dejado expuesto y no deseado, cubierto por el desorden de un nacimiento que nadie se molestó en limpiar. Esa es la escena que este pasaje usa para el comienzo de Jerusalén, y, por extensión, para cualquiera a quien este Dios elige amar: no elegido por ser impresionante, sino encontrado en la peor condición posible.

Y en esa escena entra una línea, repetida para dar énfasis: Vive. No "límpiate primero". No "gánatelo". Solo una orden para sobrevivir, dicha sobre alguien que todavía no había hecho nada para merecerla y no estaba en posición de rechazarla.

Si tu propio punto de partida — la familia en la que naciste, el desorden que no elegiste, cosas que te hicieron antes de que pudieras opinar — alguna vez te ha parecido que te descalifica para ser amado de verdad, este versículo retrata un amor que empieza precisamente ahí, en el punto de mayor vulnerabilidad, no después de estar todo limpio.

¿Y si el desorden en el que empezaste nunca fue el impedimento que suponías?

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.